RSS

Aprende a sacar provecho de tú rutina

21 Ene

   “Nos quejamos a menudo de que nuestra vida es demasiado rutinaria, sin saber que la rutina es un mecanismo necesario para nuestra configuración mental. Nos aporta seguridad, tranquilidad y nos permite concentrar las energías en aquello que sí es novedoso y requiere toda nuestra atención. El truco consiste en saber salpicarla con pequeñas dosis de improvisación para que no se convierta en aburrimiento”.

Albert Figueras – Médico y escritor.

   El hecho de que seamos rutinarios tiene su razón de ser y nos ofrece numerosas ventajas:

1. La rutina proporciona comodidad.

   ¿Qué pasaría si tuviésemos que decidir sobre cada instante, desde que nos despertamos hasta que terminamos la jornada? Acarrearía un enorme desgaste, ¿no crees?

   Gracias a nuestras costumbres, nos liberamos de la presión que supondría tomar decisiones sobre aquello que realizamos con mucha frecuencia. Por ejemplo: cómo lavarnos los dientes, dónde guardar la comida que traemos de la compra, si vamos a comprar sabemos que tenemos que pagar,… ¿nos vestimos para salir o nos vamos con la toalla de la ducha puesta?…

   Tal es la asimilación que tenemos de estas reglas, que a veces olvidamos que existen y, sin embargo, ahí están, ayudándonos a vivir de manera más cómoda.

2. La rutina incrementa nuestra seguridad.

   Esto es así, porque es de bastante ayuda conocer o intuir las consecuencias de nuestras acciones.

   Las personas tenemos unas cuantas certezas absolutas en cuestiones muy básicas. Sabemos que amanecerá, que necesitamos comer y beber para seguir viviendo, que dormir nos ayuda a reponer energías, etc.

   Y, además, gracias a nuestras costumbres, podemos prever lo que ocurrirá si hacemos o dejamos de hacer algo sin temor a equivocarnos demasiado. Por ejemplo: Si tiramos una piedra contra la ventana del vecino, lo más seguro es que éste se enfade, si decidimos no ir a trabajar hoy aun sabiendo que nos esperan, podemos intuir que no es muy probable que nuestro jefe llame a casa para felicitarnos por ello.

   La seguridad de la rutina está muy ligada con la ventaja anterior, la comodidad, porque afortunadamente no tenemos que evaluar todo el tiempo las consecuencias de nuestras acciones. Hacemos lo que hacemos como lo hacemos, sin tener que darle muchas vueltas. Por ejemplo, el piloto de un avión siempre inspecciona el aparato empezando por la derecha del avión (turbina derecha, tren de aterrizaje derecho,..), reduciendo la posibilidad de olvidarse de comprobar si había una rueda deshinchada. O, yendo más allá, las rutinas cumplen esta función de seguridad sobre todo en personas ancianas, sobre todo en quienes padecen algún tipo de demencia.

3. La rutina ayuda a organizar nuestro tiempo.

   El tiempo es el recurso más valioso con el que contamos los seres vivos. Nuestros hábitos y costumbres pueden ayudarnos (y lo hacen) a gestionarlo mejor.

   Saber que las escuelas abren siempre a la misma hora, que podemos alcanzar sin problemas el autobús de las ocho, que la ferretería seguirá abierta cuando salgamos de trabajar, etc. Todo eso es rutina y nos facilita la dinámica diaria. 

   En lo que respecta a lo personal, podemos estimar de manera aproximada el tiempo que requerimos para terminar algo que hacemos frecuentemente; calculamos cuánto nos llevará cada tarea y distribuimos las actividades diarias con cierta eficiencia.

4. La rutina es beneficiosa para nuestro organismo.

   Siguiendo el punto anterior (la gestión del tiempo), también podemos fijarnos en la incidencia positiva de la rutina en nuestra salud.

   Seguir un esquema definido de vida produce bienestar: dormir el tiempo que necesitamos, comer a determinadas horas, contar con un tiempo de ocio, etc. Sin llegar a una rigidez extrema, precisamos de algo de orden en nuestro día, de ciertos hábitos saludables, si queremos sentirnos bien físicamente.

   Además, conlleva beneficios psicológicos al liberarnos (como decía en el primer punto) de la toma de decisiones continua. Si me voy a dormir, no me cuestiono en qué lado de la cama me acuesto hoy (si comparto cama). 

5. La rutina permite aprender.

   A lo largo de nuestra vida, importantes habilidades que adquirimos requieren de práctica (hablar, leer, bailar, etc.). Sin que haya organización, sin rutina, no podríamos contar con ellas.

   En este caso, la rutina supone una mejor asimilación y el perfeccionamiento de habilidades, ya sea básicas o más complejas. A mayor complejidad, más práctica es requerida.

   El esfuerzo de mantener una rutina por el tiempo necesario suele ser recompensado. Digo suele ser porque no siempre es así, pero pongámonos en el mejor de los casos. Para llegar a nuestra meta hemos de ceñirnos a una rutina. Supón que quieres aprender a tocar un instrumento, a hablar otra lengua… o cualquier otro objetivo a largo plazo. Sólo avanzarás si te lo tomas en serio y mantienes una constancia.

Claves a tener en cuenta:

1. Como suele suceder a menudo con los asuntos relacionados con la mente, la rutina en exceso puede llegar a ser patológica por ella misma porque puede llevar a conductas obsesivas.

2. No perder nuestra creatividad: Añadir rutinas a nuestra vida para hacerla más fácil no está reñido con ser creativos. La película “El día de la marmota” nos lo deja bien claro. Puedo coger todos los días el autobús a la misma hora conversando cada día con alguien distinto, escoger un camino distinto para ir al trabajo,…

3. Establecer rutinas en ciertos aspectos de la vida tiene inconvenientes. Por ejemplo, reducir el diálogo puede ser fatal para las relaciones de pareja, resta en la vida sexual al convertirse en algo monótono,…

4. Las rutinas las establecemos nosotros (en la mayoría de los casos), por lo que muchas de ellas son suceptibles de ser cambiadas. No firmamos un contrato de por vida en el que establecemos absolutamente todas nuestras rutinas y estas sean incuestionables… A lo largo de la vida, es importante, que revisemos si lo que hacemos sistemáticamente nos resulta funcional.

   El mismo hecho de explorar qué sucede si rompemos alguna rutina es ya una forma de alterarla… y de aprender a valorar lo que nos ofrece.

Fragmentos extraidos de Revista Mente Sana.

M. Angeles Molina.

Directora y Psicóloga del Centro PSINERGIA

Anuncios
 
Deja un comentario

Publicado por en 21 enero 2012 en ARTICULOS PSICOLOGIA

 

Etiquetas: , , , , , ,

Deja tu comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: