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Crisis de Ansiedad: ¿Qué me está pasando?

01 Mar

crisis de ansiedad¿Qué es una crisis de ansiedad?

   Cuando una persona se enfrenta a una situación en la que se desencadena una respuesta de ansiedad fuerte (ej. un coche que se avalanza, un atraco,…), no le preocupa su respuesta de ansiedad, sino la situación amenazante que la ha desencadenado.

En términos de supervivencia, el miedo es una reacción muy útil. Cuando sentimos miedo, nuestro cuerpo se prepara para la acción mediante lo que se conoce como respuesta de “lucha-huida”. Esta respuesta, se denomina de esta manera, porque nos prepara para luchar contra un peligro o para escapar de él. Aquel hombre primitivo, cuyo mundo era inhóspito, luchaba o escapaba de depredadores, y esto le ayudaba a sobrevivir. El hombre y el mundo en el que vivimos ha cambiado, y los trastornos de ansiedad tienen que ver con “depredadores imaginados”.

Cuando se activa la respuesta de miedo, se producen varios cambios en nuestro cuerpo. De forma natural, nuestro cuerpo responde para protegernos. El problema surge cuando no existe una amenaza real.

Estos cambios fisiológicos tienen lugar de forma automática y muy rápidamente. Nos ayudarían si tuviéramos que escapar de algún peligro real o pelear contra él. Pero, ¿qué pasa cuando de forma repetina se activa esta respuesta sin un motivo aparente? Pues que empiezo a asociar ese miedo con lo que me rodea. Y si no puedo huir de esa situación (ej. estoy en el cine viendo una película con unos amigos), entro en un estado psicológico de indefensión aprendida. Así, empezaré a evitar escenarios o situaciones similares al que me acompañó cuando tuve esta reacción de ansiedad (ej. reuniones sociales, utilizar ascensores, hablar en público, ir a lugares concurridos,…). Aquí puede empezar a gestarse un trastorno de ansiedad.

   ¿Y qué desencadena esta reacción inicial sin un motivo aparente? Pues generalmente el estrés acumulado, preocupaciones por la salud, inseguridad, falta de autoestima,… y/o una mala gestión de nuestros problemas (ej. “echar tierra encima” y no afrontarlos, tendencia a los pensamientos negativos, a preocuparse por cosas que aún no han pasado,…). Todo esto va sumando en el tiempo y, en el momento más inesperado, nuestro cuerpo habla por nosotros. Y nosotros damos una interpretación errónea a nuestra respuesta de ansiedad espontánea, que trasladamos o generalizamos a otros escenarios similares. De esta forma, vamos a intentar a toda coasta evitarlos. Es un miedo a volver a experimentar una crisis de ansiedad. Se podría decir que es un miedo al miedo.

Claves a tener en cuenta:

• La crisis de ansiedad consiste en una reacción de miedo normal que se produce por una percepción e interpretación equivocada ante unos estímulos que presumimos erróneamente amenazadores.

• Las crisis de angustia no pueden producirte ninguna lesión ni hacer que te vuelvas loco; forman parte de un mecanismo natural cuyo objetivo es protegerte, no dañarte.

• Las crisis de angustia no duran indefinidamente. Se desvanecen al cabo de un rato (como mucho 10 minutos), por agotamiento corporal, volviendo el cuerpo a un estado de reposo.

• Los trastornos de ansiedad se pueden superar con psicoterapia. Los psicofármacos pueden ayudar en este proceso de recuperación.

Síntomas y características principales de una crisis de ansiedad:

Una crisis de ansiedad tiene tres características básicas:

• Se acompaña de miedo y ansiedad intensos.

• Suele aparecer de forma repentina.

• Los síntomas más intensos suelen durar un período breve de tiempo (aunque durante la crisis pueda parecer una eternidad y le deje una sensación de malestar o agotamiento una vez el pico agudo ha pasado).

   La siguiente lista de síntomas incluye los más comunes, reportados por personas que sufren ansiedad. La lista es bastante extensa, puede haber síntomas que experimentes y que no estén en el listado. Esto no quiere decir que estés más enfermo o que sufras de alguna otra cosa. Todos somos biológicamente diferentes y algunas personas simplemente reaccionan de manera diferente durante un ataque de ansiedad.

1. Sensación de ahogo y dificultad para respirar: Este es el resultado de estar hiperventilando, es decir, estás respirando mal. Tomando más oxígeno del que tu cuerpo necesita. No es que necesites oxígeno, es que estás saturado de él. Al no relajarte en la espiración, no sale la cantidad suficiente de aire. Y si ha salido poco, poco puede entrar. Esta dificultad se interpreta como posible asfixia. Esta interpretación provoca mayor tensión, con lo que se hace aún más difícil respirar, aumentando el miedo y la tensión. Esto da lugar a otros síntomas como mareo, taquicardia, hormigueo en las manos,… Es imposible que te asfixies. En el improbable caso de que impidieras la entrada de aire, tu cuerpo pondría en marcha otros mecanismos de seguridad: relajación muscular (desmayo), los centros automáticos tomarían el control de la respiración y volverías a recuperar la conciencia. Intenta identificar lo antes posible la ansiedad y haz más lenta tu respiración. También puedes respirar en el interior de una bolsa o en el interior de la cavidad de tus manos.

2. Dolor o presión en el pecho: Causado por la tensión de los músculos intercostales. Puedes pensar que te está dando un ataque al corazón, pero no es así. El dolor en el corazón es muy diferente a este dolor y muy a menudo no se inicia en el pecho. Ante la duda, la primera vez, puedes hacerse un chequeo para descartar la presencia de anomalías cardíacas.

La Respiración Abdominal y Relajación son formas muy eficaces de disminuir estos síntomas.

3. Taquicardia: La ansiedad aumenta los niveles de adrenalina en el torrente sanguíneo haciendo que el corazón se acelere. Esto es perfectamente natural. Una disminución del ritmo cardíaco es también una característica común de la ansiedad, de nuevo, no significa que tu corazón deje de latir.

4. Nudo en la garganta: Se llama globo o bolo histérico y es debido a que los músculos de tu garganta se contraen. A veces puedes sentir que no puedes tragar nada, ni siquiera agua. Ciertamente es muy desagradable, pero totalmente inocuo y no hará que dejes de respirar, comer o beber.

5. La piel pierde color (palidez): La sangre de los finos vasos sanguíneos es desviada hacia los músculos de los brazos y piernas para facilitar esa respuesta de lucha-huida.

6. Transpiración: La sudoración es una reacción normal del cuerpo y está diseñada para reducir la temperatura del cuerpo. A medida que el cuerpo se calienta, el sudor se libera en él a través de las glándulas sudoríparas. Durante los períodos de ansiedad, el cuerpo se está preparando, ya sea para huir o pelear, y libera sudor para tratar de enfriar el cuerpo. Los niveles de sudor vuelven a la normalidad a medida que la ansiedad disminuye.

7. Temblor o estremecimiento: Todos temblamos o nos estremecemos cuando estamos nerviosos o tenemos frío. El temblor es una reacción normal ante el temor y o una disminución de la temperatura corporal.

8. Dolor en los hombros y cuello, y entumecimiento en la cara o la cabeza: Cuando el cuerpo está bajo estrés, estas áreas del cuerpo suelen ser las primeras que se ponen tensas.

9. Indigestión, ardor de estómago, estreñimiento y diarrea: Como hemos mencionado antes, el cuerpo reacciona desviando sangre de varias partes del cuerpo, entre ellas el estómago, a los tejidos musculares con el fin de proporcionarles el oxígeno necesario y dar una respuesta de lucha o huida. Cuando la sangre es desviada del estómago, la digestión se ralentiza y los músculos alrededor del estómago puede llegar a sentirse anudados. Esto puede causar indigestión, acidez estomacal y diarrea o estreñimiento.

10. Erupciones en la piel, urticaria, manchas o sequedad: La piel es uno de los órganos más sensibles a la ansiedad.

11. Debilidad en los brazos y hormigueo en las manos o los pies: La respuesta de lucha o huida es una reacción muy intensa y tiene un profundo efecto en las sensaciones corporales. El hormigueo generalmente es causado por la acumulación de dióxido de carbono en la sangre de las extremidades. Estos síntomas no son perjudiciales y todo volverá a la normalidad. El ejercicio ligero es muy útil para revertir estas sensaciones. Este síntoma no quiere decir que se esté experimentando un accidente cerebrovascular u otra afección neurológica.

12. Sensación de descarga eléctrica en cualquier parte del cuerpo: El sistema nervioso es una red muy compleja de nervios eléctricamente cargados. Se encuentran en cada centímetro cuadrado del cuerpo, en torno a todos los órganos, músculos y a través de la piel, el órgano más grande del cuerpo. Los impulsos anormales de los nervios debido a la ansiedad pueden causar una amplia gama de sensaciones extrañas. Aunque son inofensivas y naturales pueden resultar muy inquietantes.

13. Sequedad en la boca: Como los líquidos son desviados durante la ansiedad para su uso en otras partes del cuerpo, la boca se seca. Bebe agua o chupa un caramelo para lubricar la boca.

14. Temor a perder el control, a morir o volverse loco:Ten por seguro que no te vas a volver loco. Volverse loco no es un acto consciente. Los que están sufriendo enfermedades mentales graves no son conscientes de su viaje a la locura. Tu cerebro está fatigado, pero no estás loco. A medida que el cuerpo se relaja, disminuye la sobreactivación y los procesos de pensamiento vuelven a la normalidad.

15. Distorsión de la visión: La liberación de adrenalina provoca muchos cambios físicos con el fin de preparar el cuerpo para un peligro inminente. Durante la respuesta de ansiedad, el cuerpo prepara a los ojos para notar ligeros movimientos, cosa que hace mediante la dilatación de las pupilas permitiendo más entrada de luz. Por esta razón, las personas ansiosas se vuelven más sensibles a la luz brillante y suelen llevar gafas de sol para reducir al mínimo la fatiga visual que causa.

16. Audición perturbada: Esto se conoce como tinitus y generalmente se experimenta como silbidos o ruidos en uno o ambos oídos.

17. Dolores de cabeza y sensación de tener una banda apretada alrededor de la cabeza: Como se señaló anteriormente, la tensión en el cuello y los hombros puede causar malestar inmenso, migraña y entumecimiento. La sensación de tener una banda apretada alrededor de la cabeza es causado por la tensión muscular en la vaina de los músculos que cubren el cráneo. La constricción de los vasos sanguíneos y los nervios dentro de este tejido pueden causar dolor en los ojos, la cara y los dientes.

18. Dolor en los ojos: La lubricación de los ojos se ve reducida porque los fluidos corporales se desvían a otros lugares durante la ansiedad. La persona puede sentir dolor en los ojos.

19. Alucinaciones: Las alucinaciones pueden ser muy atemorizantes, si la persona no entiende lo que son y de dónde vienen. Las alucinaciones son un ejemplo más de los síntomas transitorios.

20. Hormigueo o sensación de alfileres que se clavan en la piel: Las terminaciones nerviosas de la piel se llenan de impulsos eléctricos. Se puede sentir hormigueo o cosquilleo.

21. Aumento de la sensibilidad a la luz, el sonido, tacto y olfato: Se afinan tus sentidos para prepararte ante un peligro durante la respuesta de lucha o huida, aunque en realidad, no hay un peligro objetivo.

22. Hiperactividad: Incluye hablar más rápido, necesidad de moverse,…

23. Desrealización y despersonalización: La desrealización es la sensación de que todo lo que rodea a la persona no es real. Es como si estuviera en un sueño, como si estuviera viendolo todo a través de una niebla o algún tipo de filtro. En la despersonalización uno se siente extraño respecto de sí mismo.

Autora: M. Angeles Molina.

Directora y Psicóloga (col. 1642) del Centro PSINERGIA

Psinergia - Centro Psicologia en Murcia

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4 comentarios

Publicado por en 1 marzo 2013 en ARTICULOS PSICOLOGIA, VIDEOS

 

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4 Respuestas a “Crisis de Ansiedad: ¿Qué me está pasando?

  1. María José

    4 marzo 2013 at 12:25

    Me ha parecido un artículo sumamente interesante, pero quisiera saber si existen otras técnicas, aparte de la relajación, la respiración abdominal y los fármacos para evitar las crisis de ansiedad.

    Gracias

     
    • Psinergia

      4 marzo 2013 at 13:36

      Buenas tardes, Maria José.

      Bienvenida al blog y gracias por tus palabras.
      La relajación y la respiración abdominal son dos de los numerosos recursos con los que actualmente cuenta la psicoterapia.
      Durante las dos últimas décadas, la Psicología, ha investigado en profundidad este tipo de problemática, dando como resultado un altísimo porcentaje de recuperaciones.
      En mi labor psicoterapéutica, me encuentro con numerosos casos de diferente índole, y en dependencia del paciente y la naturaleza de su trastorno, adecúo el tratamiento psicológico: técnicas de corte cognitivo-conductual, humanista, sistémicas,… Potenciando algunas más que otras, en dependencia del carácter y personalidad del paciente. La relación psicólogo-paciente es la verdadera clave del proceso terapéutico. Lo importante es que tanto psicólogo como paciente se sientan cómodos trabajando juntos, avanzando en la recuperación.
      Un saludo.
      M. Angeles Molina.
      Directora y Psicóloga (col. 1642) del Centro PSINERGIA.

       
  2. mauricio

    20 agosto 2013 at 15:41

    Buen Articulo , de todos los signos yo tengo el 90%, es desesperante pero estoy en la pelea. Gracias Atte

     
  3. Dany

    1 noviembre 2013 at 15:33

    Me parece excelente toda esta información estoy nueva en esto de los ataques de ansiedad o pánico y tenia muchas dudas de los síntomas.

     

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